#AlhablaLaCondesa
Soy consciente de la curiosidad que despiertan las mercerías porque:
1) Veo las caras de los parroquianos cuando atraviesan sus puertas y quedan boquiabiertos ante el exceso de materiales coloridos que vierten sus paredes
2) A mí misma me la provocan
Llevo ya cinco años peinando las mercerías de Madrid, gracias a ellas empecé mi negocio, gracias a ellas sigo manteniéndolo en pie cuando me fallan de última hora los proveedores profesionales y, gracias a ellas, sigo innovando al encontrar perlas perdidas en secciones inimaginables.  Me jacto, a mucha honra, de entrar en Pontejos y ser saludada por mi nombre (o al menos por mi título nobiliario) porque, aún con todo los galones que llevo a las espaldas, no hay mes que no me toque hacerme el tour de las mercerías.
Fiel a la costumbre, en París no pude resistirme a los escaparates de ULTRAMOD.

 

Si alguna vez estáis por París y os sentís con ganas de pagar 8€ por un dedal dorado no dudéis en ir a

Ultramod

14 Rue Monsigny
75002 Paris
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