Hace tiempo dediqué algunos post a hacer una larga reflexión, e incluso a hacer una lista, sobre las cosas que me hacían feliz. Si a partir de esa iniciativa a alguno de vosotros os ha picado el gusanillo, os habréis dado cuenta de que realmente no es nada fácil… La lista cambia de un año para otro; hasta de un día para otro tus prioridades pueden cambiar. Todo depende del momento vital en el que te encuentres y de cómo fluctúa tu energía. Meses después, me he dado cuenta de que muchas de esas cosas que en su día coloqué en mi lista se mantienen. Pero algunas han variado, no necesariamente sustituidas por otras mucho más intensas, importantes o existenciales; a veces tomarte un domingo por la tarde y hacer galletas de chocolate te puede hacer mucho más feliz que celebrar el que te toque la lotería. Pistacho, por supuesto, sigue en esta lista, sigue siendo uno de los seres más importantes para mí. Lo mismo sucede con la moda, aunque suene frívolo es algo con lo que me sigo divirtiendo e ilusionando.

la-vie-est-belle-3

Hay veces que las cosas aparentemente más tontas suponen un verdadero quebradero de cabeza, como por ejemplo la búsqueda de la fragancia con la que te identificas. Una no siempre se levanta con el mismo estado de ánimo ni con las mismas ganas para todo. A veces te levantas más dulce, a veces más dura y cortante, a veces mas afrutada. Incluso hay mañanas en las que te levantas y hay olores que directamente no soportas cuando ayer eran tus preferidos. Toda esta búsqueda de las cosas que me hacen más feliz nació precisamente de esta otra búsqueda paralela de fragancia. Y meses después, creo que puedo decir que me identifico casi al máximo con una frase: La vie est belle. Sí, hablo del perfume de Lancôme. No sólo por su olor, que te hace sentir mejor una vez lo llevas puesto, sino por todo lo que implican estas cuatro palabras. Todo lo que significan. Ciertamente, es así: la vida es bella.

Leer >>  Entre más conozco a los hombres, más amo mi soltería

la-vie-est-belle-1

la-vie-est-belle-10

la-vie-est-belle-13

la-vie-est-belle-2

la-vie-est-belle-4

la-vie-est-belle-5

la-vie-est-belle-6

Loading...

Ante todo, tenemos que ser conscientes de ello y casi repetírnoslo cada día. Que solo hay una vida y que, por desgracia, pasa muy rápido. Cuando uno cae en la cuenta de esto, es demasiado tarde o han pasado demasiados años sin valorar como es debido cada detalle. Se podría comparar con un día de esos en los que te levantas y dices: “Otra vez es mi cumpleaños. ¿De verdad ha pasado un año ya, tan rápido?”. Y de repente, empiezas a hacer balance de las cosas importantes que has hecho esos 365 días y algunas te salen, pero quizá no todas las que querrías. Muchos de esos propósitos que te habías propuesto hacer no se han llevado a cabo, puede que porque el día pasa muy rápido o porque los dejas para mañana (siempre posponiéndolo todo).

la-vie-est-belle-7

la-vie-est-belle-8

la-vie-est-belle-9

La mítica frase de “bueno, lo dejo para mañana que hoy estoy muy cansada” se retuerce en nuestra boca más de lo que debería… Ahora bien, el momento en el que caes en la cuenta de que la vida es bella, que es tuya y que tú tienes el poder sobre ella, ese momento es brillante, apoteósico y único. Es como una especie de trampolín que te impulsa hacia el cielo, que te llena de luz y que te hace llenar tu lista de cosas que te hacen feliz. Hechos que, seguramente, si los pronuncias en voz alta pueden sonar un tanto absurdos, pero esos son los hechos que a ti y solamente a ti, te hacen feliz.

la-vie-est-belle-12

Precisamente porque la vida es bella, necesitas levantarte y dejar que te acompañe un aroma que te incite a mirar al cielo, volar y reírte cuando comparas esas listas de prioridades en tu escala de felicidad y compruebas que en tan solo unas semanas han cambiado por completo, que las cosas que ayer para ti eran indispensables hoy no lo son tanto y mañana quién Dios dirá.

Leer >>  Diana de Gales y el método de las 15 prendas que nunca pasarán de moda

la-vie-est-belle-14

la-vie-est-belle-15

Sí, me gusta reír, me gusta disfrazar a mi perro de cosas absurdas, me gusta hacer galletas tanto como hacer limpieza de mi armario y pensar que me pondré este invierno, me gusta soñar que estoy en una isla desierta, me gusta pensar qué cambio de look me haré cuando acabe esta película que estoy rodando, me gusta sentir el tacto de las sábanas con mi olor preferido. Me gusta ser yo y, sobre todo, me gusta que me dejen serlo. La pregunta es fácil… ¿Sabéis vosotros qué os hace feliz?

Con amor,

¿¿Jugamos una partida??

B.